23/09/2025
Un parásito resistente pone en jaque las cosechas de maíz en Estados Unidos
Fuente: telam
El gusano de la raíz, también conocido como rootworm, desarrolló mecanismos que le permiten sobrevivir a los métodos de control más avanzados. Cuáles son las nuevas estrategias para evitar pérdidas millonarias
>La batalla entre la Este hallazgo, publicado en la revista científica Un equipo de entomólogos de la University of Arizona, dirigido por Bruce Tabashnik y Yves Carrière, analizó datos de campo recopilados durante dos décadas en el cinturón del maíz de “Los resultados muestran de manera consistente que en los campos donde ha evolucionado la resistencia a Bt, la combinación de Bt e interferencia por ARN proporciona menos protección contra los daños del gusano de la raíz”, explicó Tabashnik en declaraciones a la universidad. El experto recalcó que los datos se obtuvieron de estudios de campo, no de laboratorio, lo que subraya la gravedad de la situación.
El impacto de la plaga es sustancial. La University of Arizona estima que los gusanos de la raíz del maíz, conocidos como los “insectos de los mil millones de dólares”, provocan cada año pérdidas de aproximadamente USD 2.000 millones en el rendimiento del maíz en Estados Unidos. A esto se añade otro USD 1.000 millones invertido anualmente en su control.El avance de las herramientas de control refleja una competencia constante entre la innovación tecnológica y la adaptación de las plagas. El maíz Bt, lanzado en 2003, fue diseñado para producir proteínas derivadas de Bacillus thuringiensis, letales para algunos insectos pero inocuas para humanos y fauna silvestre. Esta tecnología ofreció grandes resultados iniciales, pero la resistencia de los gusanos surgió tras pocos años de uso intensivo.
En respuesta, las empresas de semillas aplicaron la “piramidación”, es decir, la combinación de dos proteínas Bt distintas. Aunque esta táctica logró retrasar el fenómeno, no lo evitó. En 2022, la introducción de la interferencia por ARN (RNAi) supuso un nuevo avance: este método inactiva genes claves solo presentes en la plaga objetivo. Sin embargo, la RNAi se emplea únicamente junto con Bt, y el reciente estudio indica que la resistencia previa al Bt mermó la efectividad del dúo.“Nunca se pensó que la RNAi funcionaría sola. Se concibió como un golpe doble junto con Bt. Pero cuando la RNAi llegó al mercado, la resistencia al Bt ya había reducido la efectividad del dúo”, detalló Tabashnik.Frente a este panorama, los investigadores de la University of Arizona aconsejan adoptar estrategias de manejo integrado de plagas. Entre las prácticas sugeridas destacan la rotación de cultivos y la siembra de refugios de maíz convencional cerca de los transgénicos, medidas diseñadas para sostener poblaciones de plagas susceptibles y disminuir la velocidad de evolución de la resistencia.Tabashnik señaló que muchos agricultores depositaron grandes esperanzas en las nuevas tecnologías, aguardando una eficacia sostenida durante años, pero el estudio revela que estos métodos podrían tener una vida útil mucho más corta si no se aplican de manera responsable.El estudio concluye que diversificar las estrategias es imprescindible, porque las plagas continúan adaptándose y no existen soluciones definitivas. Mientras el gusano de la raíz del maíz mantiene su capacidad de adaptación, la única vía sostenible es innovar y combinar enfoques para que la resistencia no supere a la tecnología.
Fuente: telam
