DEPORTES
18/06/2025
River ganó con contundencia mientras espera a un Mastantuono Galáctico
Fuente: telam
El concepto repetido es que siempre es relevante ganar el primer partido de un Mundial y el Millonario lo logró ante un Urawa Red Diamonds con exceso de ingenuidad en la marca
El Urawa Red Diamonds avala la mirada general sobre los equipos de su país. Rápidos, con respuesta física los 90 minutos, con buena intención con la pelota cuando salen en velocidad y exceso de ingenuidad en la marca. Los tres goles casi que se los hizo solo. El primero fue un centro perfecto del Huevo Acuña, que estuvo en el podio de los mejores, más allá de su imprudencia para cometer el penal. Aunque Colidio apareció demasiado libre en el área para cabecear. En el segundo, el capitán tiró la pelota atrás con un confianza desmedida, un cabezazo llovido que se transformó en una asistencia para Driussi, que fue a buscar sin temor al choque con el arquero. Lamentablemente para él, igual se terminó lesionando al caer... Y en el tercero, ya con el partido 2-1, también apareció Meza para cabecear como si fuera un ejercicio de un entrenamiento.
Gallardo, a diferencia de algunos entrenadores que en los años 90 inventaban partidos, cuenta el que se acaba de jugar. Habló de un margen de mejora y de una dificultad mayor en los próximos enfrentamientos. A River le faltó fluidez en el juego, más conexión entre los volantes. De hecho en el entretiempo sacó a Nacho Fernández (poco lúcido) y a Enzo Pérez (con una sobrecarga en los isquiotibiales) para poner a Galoppo y Meza. No se impuso tampoco Castaño. Sin el mejor Mastantuono, entonces, faltaron pases y gambetas. El jugador que individualmente se rebeló fue Colidio, con un partido 7 puntos. Hubo tiempos que Demichelis y el propio Muñeco lo quisieron imponer como 9, aunque parece más cómodo como segunda punta. De izquierda hacia el medio, como en los tiempos que se hizo dupla con Retegui en Tigre y provocó el interés de River y Boca. Es un delantero que pide la pelota, que siempre intenta gambetear aunque esté en inferioridad numérica. Borja no entró bien cuando ocupó el lugar de Driussi, si bien el equipo pocas veces lo encontró con algún pase al espacio. River tampoco utilizó seguido en ataque a Montiel. Sumando nombres propios, de nuevo se lo vio con cierta lentitud a Pezzella. Desde su vuelta parece costarle avalar con grandes rendimientos el diploma de campeón del mundo. La pasó mal con delanteros de distinta jerarquía. En Seattle fue amonestado por salir lejos y tarde. Conclusión: llamativamente, durante un rato del segundo tiempo, a River le manejó la pelota un rival japonés.
Fuente: telam